Qué bueno sería tener tu aliento en la carrera
Y que seas calma cuando esté llegando la muerte.
Que con vos pueda pararme firme
Y me tires para arriba, fuerte, en la tristeza.
Vamos a correr al campo, como niños que disfrutan sus
cuerpos grandes,
Promete, amor mío, que seremos tiernos,
Nos hablaremos con las miradas,
Con palabras nos acariciaremos.
¿Por qué querrías unirme a tu vida? ¿Cómo podré hacerte
bien?
Nos esperan dos copas de vino y un pacto invisible.
Unamos nuestros mundos. Firmemos la propuesta.
Amemos la vida. La aventura es nuestra.


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