Mi figura se sentó en este sillón, frente a un monitor lo suficientemente grande como para estar escribiendo a 70 centímetros de distancia y poder leer lo que voy soltando.
Tengo "antisueño", aunque estoy segura de que con solo rozar mi almohada los sueños empezarían a llegar, prefiero hacerle frente al desafío de escribir con "tema libre", sin objetivo y aún así publicar.
A esta altura ya seleccioné el tipo de fuente que corporizará "ésto" que simplemente va y que espero vuelva con algún comentario.
Sucede que llega esta hora y esta situación y me hacen acordar a esas personas que tienen algo para decirte pero que dan vueltas porque no se animan a empezar y solo esperan que les hagas saber que ya te diste cuenta de lo que les pasa y que pueden empezar a largar lo que les inquieta. Bueno, mis vueltas (o las de mi ombligo) hoy se deben a eso, algo me inquietó todo el día pero no puedo definirlo con precisión, sé que está ahí, dando vueltas en mi mente o en mi corazón pero, por lo visto, está esperando que le haga notar que ya me dí cuenta de su situación...
Parece que (ahí está! volví a escapar, con la excusa de musicalizar el momento hice que eso que estaba por salir se esconda de nuevo), bien, sigamos. Parece que hoy tuve un sismo interior de baja graduación pero con la suficiente para hacerme entrar a este estado de... (ahora levanto las manos del teclado, las junto, las miro, pienso que debería estar describiendo mis gestos, escribo y vuelvo a la pausa para pensar) ya! estado de insipidez y propulsión. Insipidez porque mis momentos se cansaron de amagues, de decir lo que quiero hacer pero no llegar a hacer lo que tengo que hacer, quedando siempre en "buenas ideas" y de "propulsión" porque a partir de ahora deberían llegar los momentos de reacción/acción. Propulsión para terminar de sacar las materias que me quedan, para editar las fotos que tengo que, para empezar el gym, para hablar con la gente que tengo que, para publicar lo que tengo archivado, para hacer todo lo que tengo que hacer. Punto. (Lo dije #1)
Pero es que a veces me siento disociada conmigo misma y eso a veces favorece a mi "noserconformista" pero otras me patea en contra, hoy por ejemplo.
Pensando en las causas posibles de esta sensación rara que tengo y hablando de conformismo llego a la cuenta de que toparme mentalmente con mis posibles "podría terminar siendo así" me aterra un poco (Lo dije #2). En ese momento me atropella la responsabilidad de evaluar cómo estoy yendo, hacia dónde y tratar de ver cómo me va a dejar ese camino. Es justo en ese momento donde aparecen los que aún no aparecen. Las personas que se suponen deberían llegar para complementarme o descubrirme pero que aún no existen (mentira, sí existen pero aún me cuesta confiar. Lo dije #3), eso muchas veces me quita el ánimo cuando no debería ser así. Me repito una y otra vez que todo va sucediendo cuando es su tiempo pero para serles sincera, mi curiosa ansiedad me saca dos pasos de ventaja.
En fin, no puedo aplicar ninguna frase como "en conclusión" porque no la hay. Se trata de seguir firme y hacia adelante. Ven? Lo de firme me vuelve a recordar mi urgencia de gimnasio y eso hace que todas mis "cosas por hacer" vuelvan a mi mente y empiece a girar la rueda otra vez. Stop! De a una cosa a la vez. "Pasito a pasito daremos la vuelta al mundo, baby!"
Y gracias a Dios que cada vez que una de mis partes disociadas se viene abajo aparece la otra y le tira una soga!
El sueño llegó, la tranquilidad también. Era cuestión de sentarme en mi sillón y, como si fuera un diván, dejar salir lo que andaba sin dirección. Vuelvo a darme un lapso interno de paciencia hacia mí misma y hacia el entorno, entendiendo que las cosas se hacen de a una a la vez y se hacen bien, completas y estando completa.
Son las cuatro y definitivamente si mañana quiero ser proactiva y cumplidora con mis "cosas por hacer" deberé irme pronto a dormir. Igual, ahora que lo pienso bien me doy cuenta que hoy quería que me conocieran un poquito más. Ésto es lo que hay, ésta es una de las vueltas que mi ombligo a veces da.
Gracias por leer, Maggie

No hay comentarios
Publicar un comentario